Entorno

Situada en la Serranía Alta de Cuenca y ubicada en el municipio de Zafrilla, se encuentra la Casa Campestre las Endrinas. Zafrilla es una joya situada a 1417 metros de altitud sobre el nivel del mar, con 150 habitantes y con 20.000 hectáreas de montes pertenecientes al municipio. Esto la convierte en un lugar privilegiado donde disfrutar de una gran belleza paisajística, apta para cardiacos, no amantes del riesgo y del deporte extremo, es un paraje para vivirlo ya que aun esta lejos de convertirse en una playa masificada de turismo rural……..y si a esto sumamos que no hay cobertura de móviles ya si que podemos decir que es lugar idóneo para descansar y desconectar disfrutando de su tranquilidad, sus gentes y sus montes ricos en fauna y flora.

Zafrilla

 

PARQUE NATURAL DE LA SERRANÍA DE CUENCA

Pulsando aquí puedes ver o descargar el plano del parque natural

El Parque se sitúa al noreste de la provincia de Cuenca, incluyendo buena parte de la conocida como Serranía Alta de Cuenca. Forma parte del Sistema Ibérico Meridional y comprende una superficie de 73.743 hectáreas. Posee un clima predominante templado submediterráneo, propio del centro peninsular, pero con las peculiaridades propias de una zona de montaña, donde la altitud y la frecuencia de tormentas estivales reducen de forma notable la mediterraneidad.

La red hidrográfica está estructurada en dos cuencas: la cuenca del Júcar, que ocupa la mayor parte del territorio, contando con el nacimiento de este río dentro del Parque, y la cuenca del Tajo, en la mitad noroccidental. El principal humedal es el complejo palustre de Uña, que tiene su origen en el represamiento tobáceo del arroyo del Rincón.

GEOLOGÍA Y GEOMORFOLOGÍA

 

El relieve de la zona está dominado por altas parameras o “muelas”, como las muelas de la Madera y la de Valdecabras, de sustrato litológico carbonatado, sobre las que se pueden apreciar los efectos del modelado kárstico, destacando las hoces y cañones, así como los lapiaces y los relieves ruiniformes o bogaces, denominados localmente “tormagales” o “ciudades encantadas”, siendo excelentes representantes a nivel nacional de estas formaciones la Ciudad Encantada de Valdecabras y Los Callejones de las Majadas. Estas muelas están fragmentadas por algunos surcos intramontañosos (Tragacete, Uña, Valdemeca), donde se abren amplios valles a favor de sustratos más erosionables, o bien están seccionadas por las denominadas hoces, cañones de erosión fluviokárstica de abruptas pendientes, con impor tantes escarpes, formados en las dolomías masivas turonenses. El relieve de la zona se complica con la presencia del domo de la sierra de Valdemeca, gran estructura anticlinal donde afloran areniscas y conglomerados triásicos (rodeno) y rocas paleozoicas, que aportan una gran singularidad al conjunto por ser los materiales más antiguos dentro del mismo.

VEGETACIÓN Y FLORA

Es de destacar en el territorio la gran continuidad y extensión que presentan las masas forestales, particularmente los pinares que dominan el paisaje vegetal, conformando una de las masas boscosas más extensas de España.La diversidad florística de este territorio se ve muy ampliada por la presencia de numerosas hoces excavadas por los ríos, cuyas par ticularidades las han conver tido en un impor tante refugio de flora eurosiberiana, con tilares de Tilia platyphyllos, muy escasos y acantonados en los barrancos más húmedos y umbríos, las acebedas de Ilex aquifolium, las tejeras de Taxus baccata y las tembleras de Populus tremula.

Las masas de pino negral o laricio de la serranía de Cuenca se encuentran entre las más extensas y mejor conser vadas de toda la Península Ibérica. Estos pinares son los más abundantes en el parque, y dominan la zona occidental del mismo, donde ocupan los suelos calizos desde las zonas más bajas hasta los 1.400 m. Una especie muy rara que aparece en escasísimas poblaciones en estos pinares mesófilos es, especie catalogada “en peligro de extinción”.

Los pinares de pino albar forman la banda superior del bosque de los macizos montañosos del Sistema Ibérico, generalmente a par tir de los 1.500 m, con masas extensas en el sector oriental del parque. En las cotas más elevadas y rocosas, los pinares son más ralos y se caracterizan por poseer un subpiso de sabinares rastreros de Juniperus sabina. La presencia de las poblaciones ibéricas más meridionales de roble albar de la umbría silícea de la sierra de Valdemeca es una de las singularidades florísticas del territorio. Quejigares, encinares y sabinares albares completan el elenco boscoso, siendo más abundantes en altitudes medias del parque.

FAUNA SILVESTRE

La elevada variedad de ambientes de montaña que alberga la zona favorece el desarrollo de una alta biodiversidad faunística. En su conjunto, la zona es par ticularmente impor tante para la conser vación de la comunidad de aves que nidifican en escarpes, la comunidad de aves y mamíferos de pinares submediterráneos y la comunidad de peces de ríos de montaña, junto a las aves que pueblan sus riberas. Se ha reconocido también un apreciable valor de conser vación para la fauna troglodita, al menos para Quirópteros cavernícolas, y para algunos grupos de inver tebrados como pueden ser los lepidópteros.

Entre otros mamíferos que sustenta el parque se destacan buenas poblaciones de Mustélidos: tejón, garduña y nutria, y de carnívoros como el gato montés. Entre los Ungulados silvestres se debe resaltar la presencia de cabra montés, corzo y venado. Los valles y cañones fluviales excavados por los ríos Júcar y Escabas y los numerosos cor tados que existen en la zona permiten la nidificación de un elevado número de de aves rupícolas, como el alimoche común, con la mayor densidad de parejas reproductoras de toda la provincia, el águila real, el halcón peregrino, el búho real y el buitre leonado. El águila perdicera es la especie rupícola presente más rara y de mayor rango de protección.

En los ríos de toda la zona es frecuente el mirlo acuático, excelente bioindicador de la calidad de las aguas, acompañado de lavanderas y martín pescador. En la laguna de Uña aparecen algunas aves acuáticas y palustres nidificantes singulares, como zampullín chico y cerceta común .Todos los ríos del parque tienen la consideración de aguas trucheras, constituyendo una de las mejores reservas de la apreciada trucha común , acompañada de algunos Ciprínidos autóctonos como barbo mediterráneo, bermejuela  y cachuelo. La trucha común mantiene una de las escasísimas poblaciones genéticamente puras en el arroyo Almagrero o de la Herrería de los Chorros. Por último destacar la presencia de la mayor concentración del a amenazado cangrejo de río en los tramos más recónditos del Parque.